Liderazgo para niños y jovenes

¿Cómo es posible que los jóvenes lideren? ¿No se supone que somos los adultos quienes debemos guiar sus pasos? Sí pero no… En los tiempos actuales tenemos grandes problemas de liderazgo en nuestra sociedad y buscamos soluciones en los diferentes ámbitos (político, religioso, empresarial, etc.). Pero, ¿qué hay de los jóvenes? En la formación actual, las estructuras curriculares y las didácticas, así como las pautas de evaluación, se encuentran muy alejadas del desarrollo de competencias de liderazgo y arraigan los comportamientos competitivos que culminan en “líderes” que imponen sus ideas en sus “seguidores” en esquemas que rayan con el maquiavelismo, donde finalmente la sociedad termina por polarizarse (en el mejor de los casos) o, prácticamente atomizarse en individualismos excluyentes.

Andrés Openheimer, periodista argentino, en sus recientes obras plantea cómo nuestra sociedad latinoamericana adolece de limitaciones creativas al repetir patrones obsoletos o anacrónicos basados en una educación que persigue los resultados pero desconoce la importancia de los procesos y más específicamente, los fracasos acaecidos durante dichos procesos. Uno de los aprendizajes menos elaborados a la fecha, son las características personales del liderazgo moderno.

El liderazgo que se ostenta la mayoría de las veces es lo que John Maxwell tipifica como el primer nivel de liderazgo o liderazgo por posición. Es decir, se aprende a imponer las ideas mediante el uso de una posición social, laboral, económica o incluso eclesiástica. Si bien, dicho nivel es importante para desarrollar los siguientes escaños, en él se generan grandes diferencias sociales que muchas veces se arraigan en el subconsciente colectivo y se expresan en batallas de clases o de clanes cuyo fruto se expresa en el atraso socio-económico y cultural por el lastre inevitable que ello conlleva. Esa semilla de liderazgo puede ser plantada, fertilizada y cosechada con los mejores frutos si, desde la temprana edad, se trazan pautas correctas dirigidas hacia liderazgos basados en principios como el servicio y la convivencia, en el establecimiento de vidas con propósito y asumidas con coherencia.